Somos antifascistas, somos militantes, somos Acción Antifascista Ecuador

Escuchamos antifascismo y enseguida nuestra mente nos transporta a las calles europeas, vemos a hombres y mujeres gritando condenas al neonazismo, al racismo y la xenofobia, enseguida reincorporamos nuestra mente en el tiempo-espacio y nos extraña la idea de antifascistas Latinoamérica, en Ecuador.

Los señalamientos son muchos, vándalos/as, pandilleros/as moda juvenil, inmaduros/as, extraviados/as políticos y un sin número más lanzados al aire por detractores e incluso «compañeros/as» del accionar revolucionario. Pero, ¿quiénes somos para contradecir sus conceptos puristas? Nos basta con saber quiénes somos y a dónde apuntamos.

Somos hijos e hijas de la clase obrera, somos estudiantes, desempleados/as, profesionales y trabajadores/as, que con compromiso nos lanzamos al nada fácil, pero gratificante camino de la lucha organizada, entendemos al antifascismo no como tendencia dentro de la izquierda, sino a las fuerzas de izquierda organizadas combatiendo al fascismo dentro de la lucha de clases.

Somos antifascistas porque sabemos que la lucha contra la dictadura del capital es primordial para combatir a su ala más agresiva. Sabemos que hay que combatir el fascismo desde sus más pequeñas, blanqueadas y academizadas esferas,pasando por sus recalcitrantes fuerzas paramilitares, hasta sus «normalizadas»expresiones sociales como: la xenofobia, el chauvinismo y las políticas de represión estatal.

Somos militantes pues nos interpretamos como sujetos políticos que brindan su trabajo individual y colectivo a una causa o proyecto revolucionario, que afrontan los conflictos sociales vertebrados por la lucha de clases, que se forman, aprenden y planifican a largo plazo, rompiendo con el conformismo «activista» y el facilismo que la vida globalizada nos ha inyectado en la conciencia, somos militantes porque asumimos con responsabilidad, pero también con alegría la gran tarea de construir poder popular, cueste lo que nos cueste.

Somos Acción Antifascista Ecuador y sabemos que sin capitalismo no hay fascismo y esa es la lectura principal para generar antifascismo. Por tanto, nuestra lucha es necesariamente anticapitalista, clasista, orgánica y construida desde las bases.

Somos una organización joven que se plantea la construcción del poder popular desde las propias bases que padecen el capitalismo y viven en constante lucha contra el mismo, plasmándola en la práctica de la solidaridad clasista, viviendo la utopía no solo en lo colectivo y militante,sino también en lo individual. Lo personal es político y viceversa.

Somos militantes con capacidad de ejecución, hacemos de la palabra y acción nuestra práctica cotidiana, dejando de lado egos y peleas por reconocimientos, estas características últimas, propias de las vanguardias. Por ello reivindicamos la capucha como rostro único y legítimo de la lucha social, pues no es el miedo, ni la vergüenza lo que nos inviste de tan gloriosa prenda, sino más bien el rechazo al surgimiento de caudillos mesiánicos que pretendan encarnar individualmente toda una serie de esfuerzos colectivos.

Trabajamos para que el antifascismo se vincule a la lucha social y popular, a los actores marginados y explotados; nos vinculamos en propuestas y estructuras amplias, levantando el tono disonante ante la verdad hegemónica de las rancias izquierdas, rechazando al sectarismo iluminado de quienes se creen la «verdadera izquierda» y rompiendo aquel esquema cultural-urbano apolítico, mismo que se encuentra enclaustrado en la desidia organizativa, gracias a aquella reduccionista concepción de política que las clases dominantes intentan perennizar en votos y urnas.

Nos formamos de manera académica, política, humana y militante, no esperamos a que llegue aquel lejano momento en el que las condiciones sean las más propicias para atacar al capitalismo y sus estructuras, pues sabemos que las mismas no ocurren por obra y gracia de una fuerza trascendental, y que solamente la organización popular, la agitación y ataque constante a todas sus expresiones, nos garantizará estar cada vez más cerca de su deceso.

Somos Acción Antifascista, la palabra en acción, el legado de fuerza proletaria que abrazo desde siempre la emancipación.